
Se cumplen dos años del crimen de Bastián en Wilde, por el que un policía fue condenado
Buenos Aires, 10 julio (NA) – Dos años se cumplen del crimen del niño Bastián Escalante Montoya en la localidad bonaerense de Wilde, caso por el que un policía de la provincia de Buenos Aires fu...
Buenos Aires, 10 julio (NA) – Dos años se cumplen del crimen del niño Bastián Escalante Montoya en la localidad bonaerense de Wilde, caso por el que un policía de la provincia de Buenos Aires fue condenado luego de que se compruebe que disparó doce veces cuando intentó evitar el robo de su moto por parte de una banda de delincuentes.
El 10 de julio, pero de 2024, el menor y su mamá Johana salían de fútbol cuando quedaron en medio de un tiroteo entre un efectivo de civil y ladrones en un intento de robo. Pese a que el menor trató de escapar de la situación a bordo de su bicicleta, una cámara de seguridad registró el momento en el que es alcanzado por las balas.
Las pericias y las cámaras de seguridad constataron que no hubo enfrentamiento porque los delincuentes no iban armados y todas las balas halladas en la escena pertenecían al arma de García Tonzo.
Bastian, de 10 años, murió en el Hospital Perón y la autopsia confirmó que presentaba dos heridas de bala, una en el cuello y otra en la espalda.
En medio del dolor se llevó a cabo el juicio donde un jurado popular lo encontró culpable de los delitos de homicidio agravado por el uso de arma, en el caso de Bastian, y tentativa de homicidio agravado con uso de arma y exceso de la legítima defensa, en el caso de los ladrones que intentaron robarle la moto.
Luego, el Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de Avellaneda condenó al efectivo García Tonzo a 21 años de cárcel y, además, le impuso 10 años de inhabilitación. La Fiscalía había pedido en los alegatos 25 años de prisión y el estudio Jurídico de Matías Morla, abogado de la familia, solicitó 35 años de condena.
“Empleó su arma reglamentaria de modo imprudente, en un horario de altísima circulación de personas, en una zona donde hay tres colegios y un club. Mostró desprecio por la vida ajena”, argumentó la fiscal Mariela Montero en los alegatos de cierre.
Antes de que conozca el veredicto, el acusado dio sus últimas palabras: “Estoy muy arrepentido. Si pudiera retroceder el tiempo, me hubiese gustado haber sido yo (la víctima)”.
En reiteradas oportunidades afirmó que disparó por “miedo y nerviosismo” al momento de ser atacado por motochorros, al tiempo que sostuvo: “Nunca vi al nene”.
Agencia NA