
¿Qué enfermedades respiratorias representan mayor riesgo después de los 80 años?
Buenos Aires, 12 septiembre (NA) -- Las enfermedades respiratorias infecciosas más comunes son las que generan bronquitis, dolencia por la que debió ser internada la actriz y conductora Mirtha Legra...
Buenos Aires, 12 septiembre (NA) -- Las enfermedades respiratorias infecciosas más comunes son las que generan bronquitis, dolencia por la que debió ser internada la actriz y conductora Mirtha Legrand, y las mismas, en general, son virales.
Así lo indicó el Dr. Martín Luis Sívori (M.N. 74.003), en una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas, a la vez que explicó: "Claramente, después de los 50 años se produce un fenómeno de inmunosenescencia. Quiere decir que nuestro sistema inmunitario de defensa se va poniendo viejo, con lo cual nuestra respuesta de defensas ante agresiones infecciosas, con el correr de la edad, va disminuyendo".
"Esto se da mucho más después de los 70 y aún más después de los 75 y 80 años", añadió el experto que es profesor adjunto regular de la Facultad de Medicina de la UBA y Director del Centro Universitario de Neumonología en la Facultad de Medicina de la UBA.
Además, dijo: "Los virus que están más presentes en los adultos son el de la influenza, el virus sincicial respiratorio (VSR), el del COVID y después hay una cantidad enorme de virus, como parainfluenza, metapneumovirus, etcétera, y entre las bacterias, la principal bacteria es el neumococo, aunque hay otros como el Haemophilus influenzae".
"Así que el comportamiento de las infecciones respiratorias en general tiene una curva bimodal anual, quiere decir dos picos. Una, en general, comienza a principios del otoño, es decir, principios de mayo, y el pico máximo es durante junio, julio y después desciende, y un segundo pico que aparece en la primavera. En estas semanas, el pico es de menor intensidad, pero aparece también en la primavera", señaló.
Asimismo, añadió: "En realidad, todo el año estamos propensos a infecciones respiratorias, más aún si tenemos enfermedades respiratorias de base y es aún peor si tenemos enfermedades respiratorias de base que no están bien tratadas. Las principales enfermedades respiratorias crónicas más comunes que suelen generar mayor riesgo de infecciones son el asma y la EPOC".
LA IMPORTANCIA DE LA VACUNACIÓN EN ADULTOS MAYORES
El Dr. Sívori indicó, al ser consultado acerca de por qué la vacunación en adultos mayores es una estrategia clave para prevenir complicaciones respiratorias, que "primero hay que tener en consideración la edad" y agregó: "Todo adulto mayor de 50 años ya tiene mayor riesgo de enfermedades respiratorias. Cuanto más edad, mayor riesgo. También tienen mayor riesgo quienes tienen enfermedades de base como asma y EPOC, fibrosis pulmonar o bronquiectasia, que hacen que el pulmón tenga menos mecanismos de defensa".
"A pesar de lo que se cree, la piel no es el órgano que está más en contacto con el medio ambiente, es el pulmón. Si uno extendiera todas las vías aéreas, los alvéolos, ocuparía aproximadamente una cancha de tenis. O sea que el pulmón tiene que estar nutrido de un montón de mecanismos de defensa para combatir a los virus y bacterias, que son las que principalmente están en contacto con el medio ambiente. Entonces, si uno tiene alguna de estas enfermedades y supera 50 o 60 años de edad, tiene mayor riesgo porque disminuye la respuesta inmunológica", dijo.
El especialista señaló: "Las vacunas disminuyen la mortalidad, las hospitalizaciones por alguno de los virus o bacterias que he nombrado y evitan efectos inflamatorios sistémicos que producen estos virus y bacterias. Está muy bien documentado para el virus de la influenza, para el virus sincicial respiratorio (VSR), para el virus del COVID, para la bacteria del neumococo".
"Es frecuente observar episodios de infarto agudo de miocardio o de accidente cerebrovascular, o pacientes diabéticos que su diabetes empieza a descompensarse, o eventos de deterioro cognitivo a mediano y largo plazo y esto está recién en estudio con algunos virus, como el de la influenza y el VSR y después el paciente queda muy frágil. El paciente que ha pasado por un episodio de hospitalización por alguno de estos virus o bacterias, después de la internación, queda en el año siguiente muy frágil, muy dependiente, con mucha pérdida de autonomía", aseveró.
En tanto, dijo que las vacunas que se consideran prioritarias para evitar complicaciones respiratorias en esta etapa de la vida "en principio son seis" y añadió: "Argentina tiene un Calendario Nacional de Vacunación gratuito de los más amplios y reconocidos en el mundo. La vacuna contra la gripe es una que está disponible para los grupos etarios arriba de los 65 años, tengan o no tengan enfermedad y por debajo de los 65 años, si padece alguna de las enfermedades crónicas, ya sea respiratorias, cardíacas, renales, hepáticas, inmunocompromiso por drogas, porque está recibiendo una droga que le baja la inmunidad, o por alguna enfermedad reumatológica, o que tiene alguna enfermedad oncohematológica o trasplante".
"Entonces, a ese grupo, aunque tenga menos de 65 años, también se lo vacuna contra la gripe, especialmente, a los pacientes con grupo de riesgo. Existe también una segunda variante gratuita, que es la vacuna antigripal adyuvantada, que hace que tenga mayor efectividad para evitar las complicaciones, que como dije, y voy a contar más adelante, existen, ya sea pulmonares o extrapulmonares. Después hay otro tipo de vacunas que no está en el Calendario Nacional de Vacunación, pero está disponible en la Argentina, que es también para estos grupos de riesgo, como es la vacuna antigripal de alta dosis", dijo.
Además, contó: "Después está la vacuna antineumocócica, que lo que evita es las formas graves de enfermedad por una bacteria que es el neumococo, que está disponible gratuitamente en nuestro Calendario Nacional de Vacunación para aquellos mayores de 65 años o menores que tengan factores de riesgo. Después, la tercera vacuna es la Doble de adultos que en teoría deberían recibir todos los adultos cada diez años para cubrirnos de difteria y tétanos, pero especialmente la forma acelular para cubrirnos con la triple bacteriana acelular para el coqueluche".
"La cuarta vacuna es la del VSR. En embarazadas se aplica de manera gratuita entre la semana 32 y 36 de gestación y ha demostrado disminuir significativamente las infecciones de bronquiolitis en niños menores de seis meses, pero, hablando en adultos, todavía no está en el Calendario Nacional de Vacunación, pero sí está disponible en nuestro país para los mayores de 60 años con alguna de las comorbilidades antes nombradas, o menores de 60 años, adultos de 18 a 59 años con algún grado de inmunocompromiso".
"Después está la vacuna contra el virus del herpes zóster, que está indicada en los pacientes mayores de 50 años, especialmente en pacientes con las patologías respiratorias de mayor riesgo, como el asma y la EPOC, y está también por fuera del Calendario Nacional de Vacunación por ahora. Luego está la vacuna contra el COVID que, en teoría, toda la población general adulta debería vacunarse anualmente en conjunto con la antigripal, pero a un subgrupo de pacientes debería dársela cada seis meses, que son los pacientes que tienen inmunocompromisos o están embarazadas", agregó.
EL IMPACTO DE LA VACUNACIÓN EN LA REDUCCIÓN DE HOSPITALIZACIONES Y CUADROS GRAVES EN ADULTOS MAYORES
El médico dijo: "Las diferentes vacunas antes nombradas impactan de manera notable en la reducción de hospitalizaciones por eventos respiratorios y no respiratorios y eventos graves e incluso la muerte. Para dar ejemplos, la vacuna contra la gripe reduce las hospitalizaciones aproximadamente entre un 30% y un 40%, y reduce la mortalidad en un 16%".
"La del neumococo reduce las formas invasivas, que son las formas peligrosas, casi entre un 80% y un 90%, mientras que la del VSR reduce en los mayores de 60 años hospitalizaciones entre un 60% y un 80% y todavía es más efectiva en los mayores de 75 años, donde casi reduce las hospitalizaciones por este virus en un 75%. La vacuna contra el COVID reduce las hospitalizaciones, y esto lo hemos visto en pandemia de manera notable, casi hasta un 90% y la mortalidad casi también en un 95%", dijo.
"Evidentemente estas vacunas reducen las hospitalizaciones, pero no solo por eventos respiratorios, sino, como dije antes, también hoy se sabe que reducen eventos cardiovasculares, cerebrovasculares, las vacunas contra la gripe, la vacuna contra el sincitial respiratorio y la vacuna contra el neumococo. Así que también tiene ese impacto adicional que no es conocido por todos", expresó y añadió: "El mensaje hacia las familias y cuidadores es que no olvidemos que las medidas generales siguen siendo muy importantes".
Asimismo, agregó: "Se trata del lavado frecuente de manos. La higiene con alcohol en gel es muy aconsejada. Recordar que si un paciente está con evento respiratorio agudo y tose, tiene que toser en el pliegue del brazo. Los ambientes tienen que tener, aún en invierno, circulación cruzada, abrir por lo menos cinco centímetros las ventanas o puertas y que circule el aire. El ambiente no tiene que quedar cerrado. No compartir objetos, toallas, vasos de una persona que está enferma y el uso de barbijo común que se compra en la farmacia, eso reduce mucho el contagio".
"Si el paciente empieza con alguno de estos síntomas: falta de aire, aumento de las respiraciones, fiebre sostenida, dolor o puntada como si le clavaran algo en el pecho, silbidos en el pecho o expectora sangre, debe acudir rápidamente al médico. De manera preventiva, la dieta saludable, el dormir bien, el tener bajo estrés, todo eso ayuda a tener una mejor aptitud inmunitaria de defensas. No fumar, no tomar bebidas alcohólicas. También es importante que las enfermedades de base estén bien controladas y tratadas y cuando nos reunamos con el médico, por cualquier causa que sea, siempre repasar juntos la cobertura del Calendario Nacional de Vacunación, porque estamos con muy bajas coberturas vacunales", dijo.
Finalmente, indicó: "La vacuna antigripal y la del COVID se pueden dar simultáneamente, una en cada brazo, una vez por año. La triple bacteriana acelular, esa hay que darla una vez en la vida, y la de doble adultos, cada 10 años los refuerzos. La de virus sincicial respiratorio (VSR) para adultos, la información existente es con una dosis, cubriría hasta ahora tres años con efectividad clínica comprobada y la de herpes zóster son dos dosis con separaciones mínimas de ocho semanas (dos meses)".
Agencia NA