
Picante festejo de Lukaku y burla a Trump tras marcar ante Estados Unidos
Buenos Aires, 7 julio (NA) -- El delantero Romelu Lukaku se llevó todas las miradas después de marcar el gol que selló la goleada de Bélgica por 4-1 ante Estados Unidos, por los octavos de final d...
Buenos Aires, 7 julio (NA) -- El delantero Romelu Lukaku se llevó todas las miradas después de marcar el gol que selló la goleada de Bélgica por 4-1 ante Estados Unidos, por los octavos de final del Mundial 2026, con un festejo cargado de gestos picantes en medio de la polémica por la habilitación de Folarin Balogun.
El atacante de Napoli liquidó el partido con un derechazo cruzado y, apenas la pelota cruzó la línea, descargó toda su euforia frente a los hinchas estadounidenses presentes en Seattle.
Primero, Lukaku llevó sus manos detrás de las orejas para hacer el clásico gesto de “Topo Gigio”, mirando hacia las tribunas locales, y luego acompañó la celebración con un movimiento de su mano derecha imitando una boca, en una clara referencia a todo lo que se habló en la previa del encuentro.
El festejo no terminó ahí: el delantero belga también realizó un movimiento similar al baile de Donald Trump, después de que el presidente de Estados Unidos reconociera que había pedido a la FIFA revisar la sanción de Balogun, expulsado en el partido anterior.
La decisión del organismo de dejar en suspenso la suspensión automática del atacante estadounidense generó un fuerte malestar en Bélgica, que consideró irregular el procedimiento y advirtió antes del partido que impugnaría la presencia del futbolista si finalmente jugaba.
Tras el gol, Lukaku también dirigió su mirada hacia la zona de los palcos, donde se encontraba el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El delantero se limitó a señalar hacia ese sector con gesto desafiante, antes de ser abrazado por sus compañeros cerca del banderín del córner.
La celebración fue leída como una respuesta directa al clima que rodeó al partido, marcado por las críticas a la FIFA, la intervención de Trump y la tensión generada por la habilitación de Balogun para disputar un cruce de eliminación directa.
Antes de regresar a su campo para la reanudación del juego, Lukaku protagonizó además un momento emotivo al levantar la camiseta de su compañero Amadou Onana, quien había tenido que salir en el primer tiempo por una aparente lesión de gravedad en la rodilla derecha.
Bélgica, que en Seattle vistió una particular camiseta celeste y rosa, terminó imponiéndose con autoridad y avanzó a los cuartos de final, pero el cierre del partido quedó marcado por una imagen potente: Lukaku, gol mediante, respondiendo con gestos a una de las grandes polémicas del Mundial.
Agencia NA