
Pájaros zurdos y diestros: la sorprendente teoría que barajan científicos sobre una característica de una especie argentina
Buenos Aires, 19 de abril (NA) — La posibilidad de que haya ejemplares zurdos y diestros de hornero, el ave nacional de la Argentina, es la sorprendente teoría que barajan científicos y que buscar...
Buenos Aires, 19 de abril (NA) — La posibilidad de que haya ejemplares zurdos y diestros de hornero, el ave nacional de la Argentina, es la sorprendente teoría que barajan científicos y que buscarán poner a prueba a través de un proyecto de ciencia ciudadana.
Tras publicar hallazgos en prestigiosas revistas científicas como Current Biology e Ibis, investigadores locales revelan que la arquitectura del nido del Furnarius rufus está condicionada por el entorno y una posible lateralidad del ave: es decir, que habría pájaros que usan principalmente sus patas derechas y otros, las izquierdas.
EL PROYECTO HORNERO
Luego de una exitosa primera etapa del Proyecto Hornero, un equipo de científicos argentinos y uruguayos, conducidos por el biólogo neuquino Nicolás Adreani y su par bonaerense Lucía Mentesana, apuesta al aporte de la población para indagar sobre una pregunta: ¿qué pasa cuando al pájaro constructor su entorno le impone un desafío? De acuerdo con los primeros indicios, el lugar donde el hornero elige anidar condiciona por completo la forma de su casa, pero no de la manera que se esperaría.
Al analizar más de 12.500 fotos enviadas por ciudadanos, los investigadores descubrieron que cuando un ejemplar de Furnarius rufus construye su nido pegado a una estructura —como una pared o una rama gruesa—, la ubicación de la puerta de entrada queda forzada por ese objeto. Sin embargo, el estudio reveló algo contradictorio: aunque usar una pared existente debería ahorrarles tiempo y barro, esta conducta es poco frecuente.
Sólo el 15% de los nidos analizados estaban pegados a algo, y apenas un 3% incorporaban la estructura como parte de la pared del nido. Frente a estos datos, los científicos se preguntaron por qué el pájaro constructor no aprovecha más estas ventajas.
La hipótesis que manejan es fascinante: la existencia de horneros zurdos o diestros. Si un hornero tiene una predisposición genética o aprendida para construir la puerta a la derecha, pero el único lugar disponible para anidar tiene una pared que le obligaría a hacerla a la izquierda, el ave se enfrenta a un conflicto que podría afectar su construcción. “Los resultados sugieren que el sitio de anidación interfiere con o condiciona el comportamiento de las aves.”
Existe una interacción compleja entre las capacidades cognitivas del hornero y las propiedades físicas del lugar que elige”, explicaron los autores. Después de haber estudiado el cómo y el dónde de los nidos de horneros, ahora quieren replicar el primer trabajo y además entender los tiempos de construcción: cuándo comienzan y cuánto demoran.
En un contexto de crisis climática, los tiempos de la naturaleza se están desajustando y los patrones de lluvias están cambiando. Qué dispara el inicio de la obra de los horneros, cuánto tardan realmente en terminar el nido y cómo influyen las lluvias o el calor en este proceso, son algunos de los interrogantes que aspiran a resolver, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Para ello, el equipo lanzó Hornero 2.0, una nueva fase de su proyecto de ciencia ciudadana que invita a los habitantes de Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia a ser “inspectores de obra” de las tradicionales construcciones del ave. Aunque los nidos viejos y terminados también son importantes, el proyecto focaliza el seguimiento de los procesos de construcción.
A modo de guía, los investigadores pidieron que, si la gente ve a un hornero llevando barro o un nido recién empezado, lo registre en la app Hornero: a partir de allí, la clave es volver a observar ese mismo nido para anotar sus avances en la aplicación (una vez por semana sería lo ideal, según señalaron los científicos). Al igual que en los estudios publicados en Current Biology e Ibis, los ciudadanos que aporten datos valiosos serán incluidos como coautores en las futuras publicaciones científicas.
“El hornero vive con nosotros en la ciudad, pero aún tenemos mucho que aprender de sus decisiones arquitectónicas”, concluyeron Adreani y Mentesana en el informe brindado a un cronista de la Agencia Noticias Argentinas.
Con la curiosidad a flor de piel, el celular siempre dispuesto y los ojos atentos, la gente podrá ayudar a descifrar el comportamiento de esta especie tan emblemática, declarada ave nacional de la Argentina en 1928. Además, el proyecto mantiene una activa comunidad en redes sociales bajo el usuario @nidohorneros en Instagram, Facebook y X (Twitter), donde se comparten curiosidades, fotos enviadas por la gente y avances de las investigaciones en tiempo real.
#AgenciaNA