
Lula lanzó su campaña militarizando su discurso para defender Brasil de invasiones
Buenos Aires, 16 agosto (NA) -- El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó este domingo su primer acto de campaña en Vila Euclides, São Bernardo do C...
Buenos Aires, 16 agosto (NA) -- El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó este domingo su primer acto de campaña en Vila Euclides, São Bernardo do Campo, donde prometió aumentar el presupuesto militar para evitar eventuales intervenciones extranjeras en el territorio nacional.
A sus 80 años, el líder del Partido de los Trabajadores formalizó el inicio de su octava contienda por la jefatura del Estado desde el histórico distrito sindical paulista, combinando la presentación de la fórmula oficialista con un duro posicionamiento en materia de soberanía.
En ese marco, el jefe de Estado argumentó la urgencia de fortalecer la industria bélica y advirtió: “Quiero estar preparado para que nadie invada este país para llevarse al presidente, como han invadido. Quiero estar preparado para la paz, no para la guerra”.
El mensaje del mandatario, interpretado en el ámbito político como una referencia explícita a la operación militar desplegada por Estados Unidos en Caracas para capturar a Nicolás Maduro, marcó un giro en la estrategia discursiva del bloque progresista.
Durante la actividad, que reunió a los partidos aliados PSB, PSOL, PDT, PCdoB, Partido Verde y Rede, el postulante llamó a la militancia de izquierda a dejar de considerar la agenda de seguridad exterior como una materia prioritaria secundaria.
“Quiero estar preparado para que nadie se atreva a tomarnos por tontos. ¿Está claro? Por eso es importante saber que necesitamos invertir en la defensa”, sostuvo ante la concurrencia. A la vez, cuestionó los déficits tecnológicos del sector al sostener: “¿Cómo es posible que un país del tamaño de Brasil no tenga una fábrica de drones?”, tras señalar que “hay demasiada gente invadiendo nuestro territorio, y esto se acabará”.
Junto con el anuncio de resguardar los recursos minerales estratégicos del país ante los intereses de las potencias globales, el acto sirvió para consolidar la candidatura del actual vicepresidente Geraldo Alckmin como compañero de fórmula de cara a las elecciones de octubre.
Al comparar su recorrido electoral con la trayectoria deportiva del máximo ícono futbolístico de su país, el jefe de Estado remarcó ante los asistentes que “Pelé, la gran estrella del fútbol del siglo XX, considerado el atleta del siglo, solo jugó en cuatro Mundiales. Lo que no saben es que este Mundial mío es el séptimo”. De esta manera, el dirigente que gobernó la nación entre 2003 y 2010, y que retornó al poder en 2023, busca extender su gestión administrativa hasta el año 2030.
El evento, según supo la Agencia Noticias Argentinas, contempló además una apelación estratégica enfocada en captar el voto femenino mediante la difusión de iniciativas públicas vinculadas al acceso a guarderías, atención sanitaria, microcréditos y prevención de la violencia de género.
Ante la falta de oradoras en el tramo inicial de la jornada, el presidente cedió el micrófono a la primera dama, Janja da Silva, y adoptó una postura tajante frente a la audiencia al declarar: “Mi Gobierno y el Partido de los Trabajadores deben tener el valor de decir alto y claro: no pasa nada por perder votos. El tipo tendrá que elegir: o maltrata a las mujeres o vota por mí. Si maltrata a las mujeres, no tiene por qué votar por mí”.
En el mismo pronunciamiento, ratificó la necesidad de defender las facultades constitucionales del Poder Ejecutivo ante el avance normativo del Congreso sobre competencias como la creación de instituciones universitarias o la designación de integrantes del Supremo Tribunal Federal.
La contienda electoral ubica a Lula da Silva en competencia directa con el senador Flávio Bolsonaro, postulante proclamado por el Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. De acuerdo con el último sondeo de la consultora Datafolha, el candidato del PT lidera la intención de voto con el 40% frente al 32% del dirigente opositor de cara a la primera vuelta.
En el escenario de un eventual balotaje, las mediciones proyectan un 48% para el oficialismo y un 43% para el legislador, en una campaña donde la oposición centrará sus cuestionamientos en la desaceleración económica, las elevadas tasas de interés, el déficit fiscal y las derivaciones judiciales de las investigaciones sobre el entorno familiar del mandatario.
Agencia NA