
Los ingresos en CABA crecen por encima de la inflación pero aumenta la desigualdad
Buenos Aires, 25 junio (NA) -- Los ingresos de los porteños le ganaron a la inflación en el primer trimestre del 2026 pero creció la desigualdad tanto a nivel individual como en los hogares, según...
Buenos Aires, 25 junio (NA) -- Los ingresos de los porteños le ganaron a la inflación en el primer trimestre del 2026 pero creció la desigualdad tanto a nivel individual como en los hogares, según reveló un informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (IDECBA).
El reporte, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, explicó que a pesar de que los promedios generales superaron la evolución de los precios, esta mejora se explica por el aumento de los ingresos más altos, mientras que los sectores más bajos y los asalariados perdieron poder adquisitivo.
El trabajo reveló que el ingreso total familiar promedio alcanzó los $2.588.582, lo que representa un incremento interanual del 35,9%. Esta cifra se sitúa 3,8 puntos porcentuales por encima de la inflación medida en el IPCBA (32,1%). Por su parte, el ingreso per cápita familiar promedió los $1.361.905, con una suba del 36,0%.
Sin embargo, el informe destaca que este crecimiento no fue equitativo. Mientras los ingresos totales evolucionaron positivamente frente a la inflación, los sueldos de tres de cada cuatro porteños ocupados, que son asalariados, quedaron por debajo del índice de precios al aumentar un 31,0%.
La desigualdad geográfica sigue siendo marcada en la CABA. Los hogares de la Zona Norte perciben ingresos per cápita que son 1,8 veces superiores a los de la Zona Sur. En el Norte, el ingreso familiar promedio fue de $3.113.613 (suba del 43,8%), mientras que en el Sur, el promedio arrojó $2.252.069 (suba del 40,6%) y en el Centro, el ingreso se ubicó en $2.501.132.
En este contexto, se marca la concentración de la riqueza, ya que el 30% de los hogares con menores ingresos concentra solo el 12,4% de la masa total de recursos, mientras que el 30% superior retiene el 53,2%.
El mercado laboral porteño mantiene marcadas disparidades de género. En la ocupación principal, los varones perciben un ingreso promedio de $1.716.432, mientras que las mujeres ganan $1.421.252, lo que representa una brecha del 17,2%. Además, el análisis expone que los varones dedican, en promedio, 40 horas semanales al trabajo frente a las 34 horas de las mujeres.
La precariedad también refleja una brecha notoria. Aquellos asalariados a quienes se les realizan descuentos jubilatorios perciben, en promedio, $1.677.090, una cifra significativamente mayor a los $1.047.417 que reciben quienes trabajan en la informalidad.
Asimismo, el informe señala que el 74,5% de los hogares porteños depende de ingresos laborales, mientras que un 38,7% cuenta con ingresos por jubilaciones o pensiones. El haber promedio de los jubilados se ubicó en $843.607, con una suba interanual del 34,2%, logrando superar levemente la inflación del periodo.
En un contexto donde las transferencias estatales no jubilatorias también evolucionaron por debajo de la inflación, el recurso al financiamiento se vuelve común: el 48,8% de los hogares recibió préstamos (incluyendo el uso de tarjeta de crédito) y un 35,5% debió recurrir a sus ahorros para afrontar sus gastos durante el trimestre.
Agencia NA