
Lo que Messi y la nutrición tienen en común: el partido se gana antes de empezar
Buenos Aires, 3 julio (NA) – Los días que juega la Selección argentina todos se preguntan qué comer durante el partido, pero, en realidad, la pregunta que realmente importa es ¿cómo llegó el c...
Buenos Aires, 3 julio (NA) – Los días que juega la Selección argentina todos se preguntan qué comer durante el partido, pero, en realidad, la pregunta que realmente importa es ¿cómo llegó el cuerpo hasta ese momento? La preparación previa define mucho más el resultado que cualquier decisión tomada frente al televisor.
“Nadie en el cuerpo técnico de la Selección le pregunta a Lionel Messi qué va a comer el día del partido. Esa conversación ocurrió tres días antes. La preparación -el sueño, la hidratación, la carga de nutrientes, el manejo del estrés- ya está hecha cuando el jugador sale a la cancha. Lo que ocurre el día del partido es la consecuencia de todo lo anterior”, señaló la nutricionista Teté Cóccaro (M.N. 5.705).
En un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, añadió: “Con el cuerpo humano pasa exactamente lo mismo. Y, sin embargo, cada vez que Argentina juega un partido clave, la conversación se centra en lo mismo: qué comer durante el partido, cómo evitar los excesos, si la picada está permitida o no. Son preguntas válidas, pero están mirando el problema desde el lugar equivocado”.
EL CUERPO LLEGA AL PARTIDO COMO LO DEJÓ LA SEMANA
La nutricionista señaló que el sistema nervioso no distingue entre el estrés de una reunión difícil, el de una semana de poco sueño y el de ver a la Selección jugar una definición. “Para el organismo, todo es estrés y cuando el estrés se acumula sin descarga, el cuerpo eleva el cortisol, la hormona que en dosis sostenidas promueve la inflamación, altera la digestión y dispara los antojos de azúcar, sal y grasa”, señaló.
“Dicho de otra forma: si los tres días previos al partido fueron de trabajo intenso, poco descanso, hidratación escasa y alimentación irregular, el cuerpo va a llegar al partido ya en modo de emergencia. La adrenalina del partido se suma a un sistema que ya estaba al límite. Y en ese estado, la mano que va sola a la bolsa de papas fritas no es falta de voluntad: es biología”, dijo.
LA PREPARACIÓN COMO PARTE DEL RITUAL
“En la consulta vemos algo que se repite: las personas que mejor atraviesan los partidos -las que disfrutan sin quedar agotadas, sin el malestar digestivo de después, sin el insomnio post festejo- son las que llegaron al día del partido con el cuerpo en orden. No con una dieta perfecta. Con orden”, expresó Cóccaro.
Al hablar acerca de qué significa eso en la práctica, la nutricionista indicó: “Dormir bien los dos o tres días previos. Hidratarse de manera sostenida, no solo el día del partido. Sostener las comidas principales sin saltearlas, porque el ayuno prolongado previo al partido garantiza que cualquier cosa que se coma después se va a comer desde la urgencia, no desde el disfrute".
En ese sentido, agregó: "Incluir proteínas y vegetales en las comidas de los días anteriores, no como penitencia sino como inversión: esos nutrientes son los que sostienen la energía y amortiguan la respuesta inflamatoria al estrés”.
EL DÍA DEL PARTIDO: LEGALIZAR EL PLACER
La experta manifestó que todo empieza por armar un ambiente seguro y eso significa llegar a ese día con el sistema en condiciones de tolerar la celebración sin que el cuerpo lo pague caro después.
“La diferencia entre disfrutar la picada y terminar la noche con malestar no está solo en qué se come, sino en el estado metabólico desde el que se come. Un cuerpo descansado, hidratado y nutrido procesa de manera muy diferente al que lleva días acumulando deuda fisiológica”, indicó.
Agencia NA
Finalmente, señaló: “El partido se juega durante noventa minutos. La preparación para vivirlo bien empieza días antes. Igual que en la Selección, el resultado de ese día es en gran parte el reflejo de todo lo que pasó antes. Al fin y al cabo, sos tu principal fondo de inversión”.