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Flybondi entra en zona crítica: 12 días sin vuelos, web caída y presión financiera en aumento

Buenos Aires, 14 agosto (NA) -- Flybondi enfrenta una crisis sin precedentes, marcada por 12 días consecutivos sin vuelos, una caída total de su sitio web y un deterioro financiero que compromete su...

Flybondi entra en zona crítica: 12 días sin vuelos, web caída y presión financiera en aumento

Buenos Aires, 14 agosto (NA) -- Flybondi enfrenta una crisis sin precedentes, marcada por 12 días consecutivos sin vuelos, una caída total de su sitio web y un deterioro financiero que compromete su...

Buenos Aires, 14 agosto (NA) -- Flybondi enfrenta una crisis sin precedentes, marcada por 12 días consecutivos sin vuelos, una caída total de su sitio web y un deterioro financiero que compromete su continuidad operativa.

La aerolínea low cost, que en los últimos años se posicionó como actor relevante del mercado doméstico, quedó virtualmente inmovilizada mientras se acumulan reclamos de pasajeros, presiones de inversores y advertencias del sector turístico.

La caída del sitio web, que muestra un error 504 de “Gateway time-out”, dejó a miles de usuarios sin posibilidad de gestionar cambios, solicitar reembolsos o acceder a información básica sobre sus vuelos. La falla, atribuida a problemas en el servidor central, se produjo en el momento más delicado para la compañía, profundizando la sensación de colapso operativo.

El impacto sobre los pasajeros es masivo. Desde enero, Flybondi canceló más de 2.400 vuelos, afectando a casi 400.000 personas. La empresa dejó de realizar reembolsos y tampoco ofrece alternativas de reprogramación, lo que generó un volumen de reclamos sin precedentes.

Con un valor promedio estimado de US$ 50 por tramo, la deuda por pasajes no devueltos supera los US$ 19 millones, una cifra que alimenta la expectativa de que la compañía se encamine hacia un concurso preventivo para frenar embargos y renegociar obligaciones.

El frente judicial se volvió igual de complejo. Flybondi enfrenta un embargo por más de $1.500 millones debido a deudas con organismos de recaudación y control aduanero. A esto se suman múltiples pedidos de quiebra iniciados por proveedores y acreedores comerciales, que por ahora no avanzaron, pero que podrían activarse si la empresa no presenta un plan de normalización en los próximos días.

El deterioro financiero se refleja también en la situación laboral. Trabajadores denuncian despidos, sueldos impagos y falta de respuestas, con salarios de junio y julio sin abonar, además del medio aguinaldo.

Más de 700 exempleados reclaman indemnizaciones y acuerdos de retiro voluntario que la empresa firmó, pero nunca pagó. La falta de aportes patronales dejó a empleados y exempleados sin cobertura médica, afectando tratamientos en curso y generando un clima de tensión creciente.

En paralelo, las agencias de viajes decidieron dejar de vender pasajes de Flybondi, pese a que la autoridad aeronáutica ratificó que la empresa mantiene su habilitación para operar. Plataformas líderes del mercado retiraron la oferta por el alto nivel de cancelaciones y el riesgo de que la aerolínea no pueda retomar operaciones en el corto plazo. La decisión golpea el principal canal de ventas de la compañía y profundiza su aislamiento comercial.

La crisis también tiene dimensión internacional. Brasil prohibió la venta de pasajes hacia su territorio, como medida preventiva ante la cancelación masiva de vuelos. La restricción afecta una de las rutas más rentables de la aerolínea y reduce aún más su capacidad de generar ingresos en medio de la parálisis operativa.

En el plano corporativo, los inversores elevaron la presión. El principal accionista exigió al fondo controlador que presente un plan inmediato para normalizar la situación y garantizar la continuidad de la empresa. La demanda interna refleja la preocupación por el deterioro reputacional y por la pérdida de confianza del mercado, que ya considera a Flybondi como una compañía en estado crítico.

La autoridad aeronáutica, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), quedó en una posición incómoda. Aunque autorizó a Flybondi a seguir operando tras evaluar su plan de acción, la realidad de vuelos suspendidos, web caída y reclamos masivos tensiona el debate sobre los límites de la regulación y la protección al usuario.

El organismo sostiene que la normativa no contempla suspender cautelarmente a una empresa habilitada, pero la situación actual plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema para actuar ante crisis de esta magnitud.

El deterioro tecnológico es otro síntoma del colapso. La caída del sitio web, que persiste desde hace días, impide cualquier operación comercial y deja a la empresa sin su principal herramienta de comunicación con los pasajeros. La falta de un canal alternativo para gestionar reclamos o brindar información alimenta la percepción de abandono entre los usuarios.

La combinación de factores —parálisis operativa, caída tecnológica, conflicto laboral, presión judicial y aislamiento comercial— coloca a Flybondi en una zona de riesgo extremo. La empresa enfrenta un escenario en el que cada día sin vuelos incrementa su deuda, deteriora su reputación y reduce sus posibilidades de recuperación.

En este contexto, la expectativa de un concurso preventivo crece entre analistas del sector. La herramienta permitiría congelar pasivos, frenar embargos y negociar con acreedores, pero no garantiza la continuidad operativa ni la recuperación de la confianza del mercado. Para muchos especialistas, aun si la empresa logra ingresar al proceso, el daño reputacional y financiero ya es tan profundo que su retorno al mercado será difícil.

La crisis de Flybondi se convirtió en un caso test para el modelo low cost en Argentina, que enfrenta desafíos estructurales como costos operativos elevados, volatilidad macroeconómica y dependencia de canales digitales. El desenlace de esta crisis marcará un precedente para el sector y para la regulación aeronáutica, que deberá revisar sus herramientas para evitar que situaciones similares vuelvan a dejar a cientos de miles de pasajeros sin respuesta.

Ante todo este cuadro de situación, la pregunta surge espontánea: ¿Quién protege a Flybondi?

Agencia NA.

Fuente: https://noticiasargentinas.com/economia/flybondi-entra-en-zona-critica--12-dias-sin-vuelos--web-caida-y-presion-financiera-en-aumento_a6a84a6badfee7bc69e534b6c

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