
Escándalo en el caso Rudnev: una imputada denunció que durante su detención las fuerzas federales le sustrajeron miles de dólares
Buenos Aires, 19 agosto (NA) -- La jurista rusa Valentina Evdokimova, una de las imputadas en la causa federal que investiga una presunta red de trata de personas en Bariloche, denunció una serie de ...
Buenos Aires, 19 agosto (NA) -- La jurista rusa Valentina Evdokimova, una de las imputadas en la causa federal que investiga una presunta red de trata de personas en Bariloche, denunció una serie de irregularidades en el procedimiento policial que derivó en su detención y aseguró que durante ese operativo le sustrajeron varios miles de dólares que nunca le fueron devueltos ni asentados en un acta.
"No hay pruebas, no hay culpa, no hay nada. Construyeron una causa que no existe", sostuvo en declaraciones al programa "Tiempo de Policiales" por ATP Stream.
Evdokimova sostuvo que su llegada al país no guardó relación alguna con una organización delictiva sino con un viaje personal.
"Yo vine a descansar en Argentina, viajo por todo el mundo y me interesó venir a conocer Bariloche", explicó, y remarcó que se trataba de un destino turístico más dentro de un itinerario que la lleva a distintos países.
De sus primeros días en la región conserva un recuerdo que contrasta de manera abrupta con lo que vino después.
"Hermosos lugares, hermosas lagunas… pero todo se convirtió en un sueño terrible", resumió al referirse al momento en que quedó involucrada en el expediente.
El procedimiento en su contra se produjo en el aeropuerto, cuando se disponía a continuar su viaje.
La imputada cuestionó incluso la caracterización del hecho como una detención en sentido legal: "Me detuvieron en el aeropuerto, pero ni siquiera puedo decir que fue una detención. Me agarraron de manera muy brutal y me sacaron todas mis cosas".
Según su testimonio, en ningún momento recibió explicaciones ni asistencia.
"No me dieron ninguna explicación, no me permitieron comunicarme con un traductor, no me mostraron ningún documento ni orden", señaló.
La ausencia de intérprete resulta especialmente relevante en su caso, ya que no domina el idioma español y no estaba en condiciones de comprender qué se le imputaba.
La jurista denunció además malos tratos durante el operativo.
"Cuando intentaba preguntar qué pasaba, me gritaban que me calle. Cuando hablaba en inglés, me ponían las esposas", relató, describiendo el uso de la sujeción física como respuesta a sus intentos de comunicarse.
En esa línea, describió episodios de violencia física que, según su relato, dejaron lesiones visibles.
"Me pusieron contra la pared con tanta fuerza que me lastimaron el labio, tenía marcas en el cuerpo y en las muñecas por las esposas", afirmó.
El punto más grave de su denuncia es la presunta sustracción de dinero durante el procedimiento.
"Tomaron mi dinero, mis documentos, sin ninguna explicación. Después dijeron que no tenía dinero", sostuvo, describiendo una secuencia en la que sus pertenencias fueron retiradas y luego se negó su existencia.
Consultada sobre el monto involucrado, precisó que "eran algunos miles de dólares", una cifra que en la entrevista fue estimada en torno a los 5.000 o 6.000 dólares, correspondientes al dinero con el que viajaba.
Evdokimova aseguró que nunca se le entregó constancia de secuestro ni se le brindó explicación alguna sobre el destino de ese dinero.
"Sacaron todo de mis bolsos, lo tiraron al piso y después dijeron que no había nada", expresó en relación al operativo realizado por personal de Policía Federal y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Cualquier intento de averiguar qué estaba ocurriendo fue respondido, según su relato, con más violencia: "Pregunté por qué tocaban mis cosas, por qué tomaban mi dinero sin explicación, y por hacer esa pregunta me empujaron contra la pared".
Desde el punto de vista estrictamente procesal, la imputada cuestionó la totalidad del operativo.
"No hubo ningún documento, ninguna orden, nada que justificara lo que estaban haciendo", señaló, en una descripción que -de acreditarse- comprometería la validez de las medidas adoptadas y de la prueba obtenida en esa oportunidad.
Las condiciones de detención posteriores constituyeron el otro eje de su denuncia.
"Estuve una semana en una celda en condiciones terribles, con frío, sin comida adecuada, sin poder comunicarme con nadie", afirmó, al describir los días que siguieron al procedimiento en el aeropuerto.
A la falta de comunicación sumó la ausencia de garantías durante ese período.
"No me dieron ningún papel, me obligaron a poner mis huellas digitales a la fuerza, sin entender qué estaba pasando", sostuvo.
Y describió situaciones que calificó como degradantes: "No podía ir al baño sola, me vigilaban todo el tiempo, no tenía elementos básicos, ni siquiera una toalla".
Más de un año después, las consecuencias del expediente siguen condicionando su vida cotidiana.
"Estoy hace más de un año en este país con miedo incluso de ver a la policía", afirmó, en referencia a la imposibilidad de salir del territorio argentino mientras dure el proceso.
Sobre el fondo de la investigación fue categórica: "No hay pruebas, no hay culpa, no hay nada. Construyeron una causa que no existe".
Por último, remarcó la ausencia de avances sustanciales: "Pasó más de un año y no hay ninguna prueba concreta. No entiendo por qué sigo en esta situación".
Agencia NA