
El Gobierno admite desorden interno y posterga definiciones por la visita del Papa
Buenos Aires, 7 de noviembre (NA) -- Tras la quietud legislativa, en el Gobierno detectaron algún grado de descoordinación interna que dificulta el avance de la agenda, pero definieron postergar las...
Buenos Aires, 7 de noviembre (NA) -- Tras la quietud legislativa, en el Gobierno detectaron algún grado de descoordinación interna que dificulta el avance de la agenda, pero definieron postergar las principales definiciones a la visita del papa León XIV.
“Los viajes del Presidente, las elecciones en la región y la llegada del Papa nos corrieron la agenda local”, reconoció un integrante de la mesa política, que este martes deberá volver a postergar la reunión por tercera semana consecutiva.
Asimismo, otro integrante del oficialismo optó por responsabilizar a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a quien le atribuyó la responsabilidad por la falta de resoluciones. “Desde marzo a esta parte no sacamos nada relevante. No tenemos agenda porque no hay conducción”, cuestionó ante la Agencia Noticias Argentinas.
Con la visita de León XIV, la administración libertaria deberá suspender varios debates pendientes, entre ellos la estrategia para avanzar en acuerdos con los gobernadores aliados y la reforma electoral que impulsa el oficialismo y que necesita para acercarse a la reelección en 2027.
A las diferencias sobre la agenda legislativa se suma la tensión existente con la senadora Patricia Bullrich, cuyos movimientos y declaraciones públicas profundizaron el malestar en la cúpula libertaria.
En Balcarce 50 cuestionan sus diferenciaciones respecto de la conducción partidaria y advierten que sus intervenciones pueden afectar el vínculo con el presidente Javier Milei.
“No hay retorno. Si no quiere estar acá, que se vaya. La foto del lunes es casi mafiosa. Desafía a la autoridad”, plantearon desde uno de los despachos de Balcarce 50.
En la misma línea, cerca del asesor presidencial Santiago Caputo cuestionaron el posicionamiento de la legisladora: “Está muy desorientada. Una cosa es ponerse en valor, otra atacar a tu Gobierno”.
Con el malestar latente, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se apoyó en los primos Eduardo “Lule” y Martín Menem para intentar marcarle los límites a Bullrich. Para eso, se mostraron cercanos a la senadora neuquina Nadia Márquez, quien suena como una posible alternativa para sucederla al frente del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta.
La foto que circuló entre el equipo de la senadora, reunido en sus oficinas, cayó mal en Casa Rosada. Varios la leyeron como un "mensaje mafioso" y una especie de desafío al exponer su propio peso legislativo.
En la administración libertaria saben que la quietud y la indefinición complejizarán los tiempos y los objetivos, por lo que esperan la partida del Santo Padre para intentar ordenar la interna que toma temperatura a diario y tratar de aprobar la mayor cantidad de iniciativas en el Congreso de cara a 2027.
Agencia NA