
Cómo México perdió la mitad de su territorio: del Tratado de Guadalupe Hidalgo a la anexión de Texas
Buenos Aires, 4 agosto (NA) — California, Nevada, Nuevo México, Texas y Utah, estados que forman parte de los Estados Unidos de América, fueron antaño territorio mexicano, tanto como partes de Ar...
Buenos Aires, 4 agosto (NA) — California, Nevada, Nuevo México, Texas y Utah, estados que forman parte de los Estados Unidos de América, fueron antaño territorio mexicano, tanto como partes de Arizona, Colorado, Kansas, Oklahoma y Wyoming.
El Tratado de Guadalupe Hidalgo (oficialmente denominado Tratado de Paz, Amistad, Límites y Arreglo Definitivo entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América) obligó a la transferencia, según lo que marca la historia.
OTRO TRATADO Y EL CASSO PARTICULAR DE TEXAS
El 14 de mayo de 1836 se firmó el Tratado de Velasco, con el que Antonio López de Santa Anna, por aquel entonces presidente de México, reconoció la independencia de Texas tras la guerra en la que México había perdido control sobre ese territorio.
Los Estados Unidos de América pusieron especial atención en Texas, un territorio de 665.662 kilómetros cuadrados, al punto que en varias ocasiones el país del norte propuso comprarlo, propuesta que fue rechazada por México.
La historia marca que para 1835 la situación alcanzó un punto de no retorno, y ya en marzo de 1836 Texas declaró su independencia de México.
En abril de aquel año, entonces, Santa Anna emprendió la carrera hacia el norte con un ejército de 6.000, para someter a la provincia rebelde.
Al llegar a territorio texano, se produjo la primera batalla en la misión religiosa del Álamo, recuerdan las fuentes históricas que consultó la Agencia Noticias Argentinas.
Conocida como la Batalla del Álamo, concluyó con una victoria para los mexicanos, lo que les permitió avanzar hasta San Jacinto, en donde Santa Anna y su ejército cayeron derrotados.
A Santa Anna lo tomaron prisionero y el 14 de mayo de 1836 fue obligado a firmar el Tratado de Velasco, que estableció la retirada de las tropas mexicanas de Texas, así como su independencia.
Aquel tratado se firmó en el Puerto de Velasco, Texas, pero no puso fin al enfrentamiento entre los ejércitos mexicano y las tropas independentistas, porque el Congreso mexicano se negó a reconocerlo y declaró al distrito “estado rebelde”.
Solo 10 años después, en 1846, Texas se anexó a los Estados Unidos de América, lo que derivó en otra guerra que duró hasta 1848.
Fue entonces cuando perdió México y se firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, en el que se establecieron los límites definitivos entre ambos países.
Con este último tratado, México perdió casi la mitad de su territorio, pues se anexaron a Estados Unidos los territorios de Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Texas y Utah.
Asimismo, ingresaron en ese reparto porciones de Kansas, Oklahoma y Wyoming.
Además, se recalcó que México renunciaría a todo reclamo sobre Texas y la frontera se estableció en el río Bravo.
¿SIN RECLAMOS?
De cualquier modo, si los reclamos no se escuchan en el plano diplomático, fue una actriz metida a la política quien recurrió al revisionismo histórico.
“Soy de un pequeño pueblo ubicado al sur de Texas y, si saben de historia, saben que esto era parte de México”, afirmó Eva Longoria en una Convención Demócrata, según recogieron los medios internacionales.
Ella describió: “Soy una estadounidense de novena generación de inmigrantes latinos. Mi familia nunca cruzó la frontera, la frontera nos cruzó a nosotros”.
Eva Jacqueline Longoria Bastón es una actriz, directora de cine y televisión, también empresaria, estadounidense de origen mexicano.Nacida el 15 de marzo de 1975 en Corpus Christi, Texas, Estados Unidos, saltó a la fama gracias a su papel de Gabrielle Solís en la serie de televisión Desperate Housewives (rodada entre 2004-2012).
Agencia NA